La mañana fue fantástica, un baño por aquí, otro baño por allá, chorros, jacuzzi… los chavales disfrutaron un montón, y las monitoras que las acompañamos también. Lástima que no podemos hacer fotos de la actividad, pero por lo menos podemos mostraros la última parte, descansando y tomando un tentempié. En un par de semanas, volvemos a vernos.
Salida al balneario en Madrid
















































