Un buen refrigerio para superar el calor
Para acabar las actividades de este caluroso julio en el Centro, preparamos una refrescante piña colada. Otra actividad tan fresquita y motivante como las que más.




Pero claro, además de beber Piña Colada, bailar, y vestir de blanco y preciosas flores, también hemos aprovechado para conocer, aprender, desarrollar habilidades motrices, relacionarnos…
Se han dedicado espacios y talleres a preparar el photocall, collares hawaianos, a conocer la receta del coctel, hasta conocer cómo es una Piña y un coco. Lo que es obvio a la vista, a la persona con sordoceguera hay que acercárselo a las manos, hay que explicarle, dejarle experimentar.
También se ha tenido en cuenta utensilios, decoración, jarras… Para que ellos puedan servirse solos o con poca ayuda… Todo importa. Adaptar para favorecer la autonomía.
Hemos pasado una jornada fantástica y la Piña Colada estaba exquisita.
Nuestro Equipo se va a descansar para que a la vuelta seamos capaces de seguir contagiando interés por conocer y participar.
Seguiremos planificando para atender al interés de cada uno de los chicos/as del Centro.















































