Un reencuentro lleno de vida
Este mes de agosto, desde APASCIDE hemos vuelto a vivir uno de los momentos más esperados por todos: ¡nuestro campamento de verano! Después de varios años sin poder celebrarlo, hemos regresado con más ilusión que nunca. Nos hemos ido a Naturávila (Ávila) y allí hemos vivido infinitos momentos que guardaremos siempre en el corazón.

En esta edición han participado 27 chicos y chicas sordociegos, acompañados por un equipo inigualable de 59 voluntarios, sin cuya dedicación y entrega este campamento no habría sido posible. Gracias a ellos, cada actividad se ha convertido en una oportunidad de compartir, aprender y disfrutar derribando barreras en un entorno lleno de apoyo, cariño y complicidad.
Durante los días de campamento hemos vivido experiencias únicas: desde emocionantes paseos en canoa, escaladas en rocódromo y divertidas gymkanas, hasta talleres de cocina, manualidades y juegos en nuestra fantástica piscina. Aunque no han faltado momentos para montar en bici o incluso tocar la guitarra y, sobre todo, para encontrarnos con viejos y nuevos amigos y crear nuevos recuerdos. Pero, sobre todo, hemos compartido algo aún más valioso: el tiempo, la cercanía y el lenguaje de las manos, que nos permite conectar desde lo más profundo y demostrar que siempre hay una forma de entendernos.
El campamento ha sido, una vez más, un espacio de inclusión, convivencia y alegría, donde los chavales han demostrado que, con la comunicación, la confianza y el trabajo en equipo se pueden romper todas las barreras.
Nos volvemos a casa con la certeza de que ha sido una experiencia inolvidable y con la ilusión de saber que todos estamos deseando repetir 😊
















































