Un campamento inolvidable

Del 10 al 16 de agosto, Naturávila volvió a convertirse en el escenario de una de las semanas más esperadas del año: nuestro Campamento de verano APASCIDE 2026.

Este año quisimos vivirlo de una manera muy especial y convertir nuestro campamento en todo un campeonato. Así nació “Mundial Sin Límites”, una semana en la que nuestros Leones y Tigres fueron los grandes protagonistas.

Y si hablamos de mundiales, 2026 ha sido un año para recordar. Mientras España celebraba su victoria en el Mundial de fútbol, nosotros también vivíamos nuestro campeonato más especial. Inspirados por toda esa emoción, convertimos Naturávila en nuestro particular estadio, aunque aquí el resultado era lo de menos: lo importante era participar, superar retos, ayudarse, compartir y disfrutar juntos.

Desde el primer día comenzamos con energía: presentación de los equipos, juegos de bienvenida, baile y, por supuesto, nuestros particulares gritos de guerra. ¡El Mundial Sin Límites acababa de comenzar!

A lo largo de la semana hubo tiempo para prácticamente todo: talleres de camisetas, manualidades, cocina, álbum de cromos, slime, pulseras, rocódromo, canoas, juegos colaborativos, gymcanas de agua, fútbol, piscina, waterpolo… ¡y mucho más!

También disfrutamos de disfraces, fiestas, baile, juegos de puntería, cuentacuentos y diferentes veladas. Cada actividad se convirtió en una nueva oportunidad para experimentar, participar, relacionarse y, sobre todo, pasarlo en grande.

Y entre todos esos momentos vivimos uno especialmente mágico: ¡pudimos disfrutar del eclipse!

Gracias a las gafas facilitadas por la ONCE, nuestros chicos y chicas pudieron acercarse a este fenómeno de una manera segura y compartir juntos una experiencia diferente que, sin duda, se convirtió en uno de los recuerdos especiales de esta edición.

Pero si algo hace único nuestro campamento no son solamente las actividades. Son las personas y todos esos pequeños momentos que vivimos juntos.

Las risas durante una gymcana, los chapuzones en la piscina, una canción compartida, los nervios antes de probar algo nuevo, las bromas, los abrazos, las amistades que se reencuentran cada verano y otras nuevas que comienzan… Todo ello hace que, durante una semana, se cree una pequeña gran familia.

Queremos agradecer especialmente a Naturávila por abrirnos nuevamente sus puertas y recibirnos un año más, permitiéndonos disfrutar de sus instalaciones y de un entorno en el que nuestros chicos y chicas se sienten ya como en casa.

También queremos dar las gracias, un año más, a los chicos del Centro Santa Ángela de la Cruz, que prepararon con mucho cariño los regalos para nuestros voluntarios. Un detalle muy especial que nos encanta recibir cada año y que es también una bonita forma de reconocer y agradecer la enorme labor de nuestro voluntariado.

Gracias también a todos los trabajadores y trabajadoras de APASCIDE, que durante meses han preparado, organizado y cuidado cada detalle para que esta experiencia pudiera hacerse realidad.

Y, por supuesto, un GRACIAS enorme a nuestros voluntarios y voluntarias.

Sin vuestro tiempo, vuestra implicación, vuestra energía y vuestro cariño, un campamento como este no sería posible. Durante una semana habéis acompañado, apoyado, comunicado, jugado, bailado, corrido, nadado, reído y compartido cada momento con nuestros chicos y chicas. Vosotros también sois una parte fundamental de este Mundial Sin Límites.

El domingo llegó el momento de cerrar las maletas y despedirnos. Nos fuimos cansados, pero también con las maletas llenas de anécdotas, experiencias, nuevas amistades y recuerdos que nos acompañarán durante mucho tiempo.

Nuestro Mundial Sin Límites llegó a su fin y todos nos llevamos un premio muy importante: todo lo vivido y compartido durante esa semana.

Gracias a todas las personas y entidades que habéis hecho posible el Campamento de verano APASCIDE 2026.

Porque cuando eliminamos las barreras, todos podemos jugar el mismo partido.

¡Nos vemos en el próximo campamento!