Buenas prácticas en el trato a las personas con sordoceguera
Con motivo de la celebración el pasado junio del Día Internacional de las Personas con Sordoceguera, nuestro Centro Santa Ángela de la Cruz, desarrolló un programa extenso de actividades. Entre ellas destacó el recorrido explicativo de los carteles que resumen nuestras reflexiones a partir de nuestra experiencia en la atención a nuestros jóvenes y adultos y en las actividades diarias
Traemos ahora explicados en lengua de signos y transcritos los contenidos de estos carteles. Reflejan cómo entendemos «El trato a las personas con sordoceguera en nuestro día a día. Calidad y Buenas Prácticas«.
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La elección, dar la oportunidad de decidir
Respetar los gustos de las personas con sordoceguera es fundamental para reconocer su individualidad y dignidad.
A pesar de las barreras en la comunicación y el acceso a la información, estas personas tienen intereses, deseos y opiniones propias que deben ser escuchadas y valoradas.
Permitirles elegir en aspectos cotidianos, como la comida, la ropa o las actividades, fortalece su autoestima, promueve su autonomía y mejora su calidad de vida.
Incluirlas en las decisiones demuestra respeto y contribuye a una sociedad más inclusiva, donde todos tienen derecho a expresarse y ser tenidos en cuenta.
Cómo Dirigirse a una persona sordociega
La importancia de acercarnos con respeto a las personas con sordoceguera
Cuando nos acercamos a una persona con sordoceguera es muy importante hacerlo con respeto y sensibilidad.
Primero, siempre debemos presentarnos. Tocar suavemente su mano o su brazo puede ser una forma de avisar que estamos ahí. Luego, decirle nuestro nombre o quiénes somos, usando el sistema de comunicación que la persona conozca.
También es importante anticipar lo que vamos a hacer. Por ejemplo, si vamos a caminar, si vamos a sentarnos o si vamos a tocar algún objeto. Esto ayuda a que la persona se sienta segura y entienda lo que está pasando.
Nunca debemos hacer cosas de forma brusca o sin avisar. La comunicación debe ser clara y tranquila.
Además, debemos respetar sus tiempos de respuesta. Cada persona con sordoceguera necesita su tiempo para recibir la información, procesarla y contestar. No hay que apurarlos. La paciencia es una forma de respeto.
Por último, siempre debemos tratar a la persona como adulta, con dignidad. La sordoceguera no quita su capacidad de tomar decisiones, sentir, pensar y comunicarse.
Acercarnos con respeto es la base para una buena comunicación y una relación de confianza.
El tacto, principal canal de acceso
Para las personas con sordoceguera, el tacto es un canal esencial de información, fundamental para la comunicación, el aprendizaje y la comprensión del entorno. A pesar de cualquier resto auditivo o visual, el tacto se convierte en la vía principal para acceder al mundo que las rodea.
El tacto como canal de información:
• Percepción sensorial:
El tacto permite a las personas con sordoceguera percibir texturas, temperaturas, formas, tamaños y movimientos, proporcionándoles información sobre los objetos y el entorno.
• Comunicación:
A través del tacto se pueden desarrollar sistemas de comunicación como la dactilología (escritura en la palma de la mano), la lengua de signos táctil o el sistema braille.
• Aprendizaje:
El tacto facilita la exploración y manipulación de objetos, lo que a su vez contribuye al desarrollo de habilidades motoras y cognitivas.
• Orientación y movilidad:
El tacto, junto con la propiocepción (sentido de la posición del cuerpo en el espacio), permite a las personas con sordoceguera orientarse y moverse de manera segura en el entorno.
Anticipación, comunicación y rutinas
El calendario es una estrategia fundamental que nos ayuda a promover la comprensión del entorno, la anticipación de las actividades, el sentido del tiempo y una participación activa.
Las personas con sordoceguera necesitamos diferentes apoyos para tener organizado nuestro día a día y para ello nos ayudamos de los calendarios. Los calendarios nos ayudan a:
– Anticipar y estructurar la jornada
– Comunicarnos de manera funcional
– Recordar lo que hemos hecho y compartir experiencias vividas
El calendario nos permite establecer una rutina diaria como metodología de trabajo, ayudando a que el ambiente se predecible, y por lo tanto, seguro y esto nos ayuda a conseguir nuestro bienestar emocional.
Los calendarios sirven para ubicarnos en el espacio y en el tiempo y saber con la persona que vamos a estar en cada momento.
Seremos partícipes de la elaboración del calendario, adaptándolo a nuestro nivel de funcionamiento, junto al mediador.
«Al anticipar lo que viene, damos seguridad. Al compartirlo construimos comunicación«, Van Dijk
No hagas las cosas por mí, hazlas conmigo.
1. Las personas sordociegas necesitamos diferentes apoyos para las actividades de la vida diaria. Hay algunas destrezas que tengo que adquirir y mi mediador/a me enseña y acompaña. No lo hace por mí.
2. Necesito muchos apoyos para vestirme, comer… ¡ayúdame con tus manos y lo hacemos juntos!
3. Los talleres y actividades que nos proponéis tenéis que adaptarlo a cada uno de nosotros. A veces necesitamos “mano sobre mano” cómo hacerlo.
4. Me gusta divertirme, participar del entorno, pero necesito que me motives y que disfrutes conmigo, así me siento más seguro.
5. Cuando iniciemos una actividad necesito que me expliques qué vamos a hacer, con quién, qué vamos a utilizar…
LA COMUNICACIÓN ES SIEMPRE FUNDAMENTAL
Individualidad, respeto…
No existen dos personas sordociegas iguales.
Cada una presenta necesidades, capacidades, formas de comunicación y contextos personales diferentes. Esta heterogeneidad exige una atención que respete la identidad, el ritmo, la comunicación y la forma de relacionarse de cada persona. Reconocer y valorar esta diversidad es esencial para ofrecer apoyos significativos que promuevan la autonomía, la participación activa y el bienestar de las personas con sordoceguera.
Por eso, la individualidad es uno de los valores principales de APASCIDE.
Respeto de los tiempos y empatía.
El tiempo
Las personas con sordoceguera, al tener dificultades con la audición y la visión, necesitan tiempo adicional para realizar actividades que implican movimiento o desplazamiento. Esto se debe a que pueden tener dificultades para evaluar su entorno y ubicarse de forma segura. También necesitan tiempo extra para la comunicación y el acceso a la información.
Las personas con sordoceguera necesitan más tiempo para ubicarse en un espacio y orientarse.
Cuidado con los cambios de luz: Pueden ser sensibles a los cambios de luz y necesitar tiempo para adaptarse.
Seguridad en desplazamientos: Se requiere tiempo para una mayor precaución en los desplazamientos, especialmente en la noche, para garantizar la seguridad.
Consideraciones especiales: Los desplazamientos pueden ser más lentos para priorizar la seguridad, especialmente al no poder ver o tener poca visión.
Comunicación y acceso a la información:
Sistemas de comunicación:
Pueden necesitar sistemas de comunicación alternativos, como la lengua de signos apoyada o el dactilológico en palma.
Tiempo para procesar la información:
Pueden necesitar más tiempo para entender y procesar la información recibida, especialmente si no tienen audición o visión.
Accesibilidad:
Es importante garantizar que la información y los materiales sean accesibles para personas con sordoceguera, por ejemplo, a través de braille o actividades de tacto.
Empatía
La empatía es la capacidad que tiene una persona de comprender las emociones y los sentimientos de los demás, basada en el reconocimiento del otro como similar, es decir, como un individuo similar con mente propia. Por eso es vital para la vida social. Además consiste en entender a una persona desde su punto de vista en vez del propio, o en experimentar indirectamente los sentimientos y percepciones del otro.
La empatía no implica en sí misma motivación de ser una ayuda; sin embargo, puede volverse una base para la solidaridad o angustia personal, lo que podría resultar en una reacción.
Cosas del entorno que nos facilitan la autonomía y seguridad
Para favorecer mi autonomía, es importante:
1. EL ORDEN: Las cosas deben estar en el sitio establecido, así yo podré encontrarlas. Debemos mantener el orden en las estanterías de talleres, los armarios, baños, comedor…
2. RECURSOS TÁCTILES Y VISUALES: los recorridos, estancias, entradas a puerta, cruces… Deben estar marcados para que me faciliten la autonomía en los desplazamientos.
Los colores y contrastes de materiales y diferentes zonas me ayudan a orientarme mejor.
3. SEGURIDAD: Las personas con sordoceguera a veces tenemos accidentes que podemos evitar, construyendo entre todos un entorno seguro: las puertas deben estar completamente abiertas o cerradas, nunca entreabiertas.
Los recorridos habituales deben estar libre de obstáculos como sillas, carros, cajas… porque podemos tropezarnos.
Para que todo esto sea útil nos adaptamos a cada persona dependiendo de sus necesidades y características.

















































